lunes, 17 de junio de 2024

 APRENDE A SER FELIZ AUNQUE TU VIDA NO SEA LA QUE SOÑASTE

 

 

Siempre he dicho que somos responsables de nuestras vidas y que el lugar en donde estamos tiene mucho que ver con las decisiones que tomamos. Sin embargo, también es cierto que hay aspectos de nuestra vida que no son fruto de nuestras decisiones ni actos, y es en estos casos en donde el uso de nuestra libertad consiste en decidir cómo vamos a  reaccionar ante ellas.

Si bien el tomar buenas decisiones nos puede llevar a encontrar un buen esposo, a estar en forma y a ser buenos en nuestro trabajo, cualquier día nuestro conyugue puede morir, podemos darnos cuenta de que sufrimos una enfermedad incurable o nos pueden despedir del trabajo.  Con esto no me refiero a que entonces achaquemos al destino todo lo que nos sucede y nos volvamos pasivos en nuestro actuar pensando que para qué vamos a luchar por cualquier cosa si al final a pesar de nuestros esfuerzos y buenas decisiones pueden pasarnos cosas que no buscamos. Debemos entender que si bien hay circunstancias que se nos escapan de las manos, el haber hecho lo que estaba bajo nuestro control muy probablemente minimizó la intensidad del mal que podamos estar viviendo ahora y que si estamos libres de muchas otras penalidades se debe en parte a haber tomado buenas decisiones.

Dicho lo anterior, muchas veces aún tomando buenas decisiones, pocos de nosotros pueden afirmar que su vida es, en todos sus aspectos totalmente apegada al ideal que quisiéramos. Muchos desearíamos con todo nuestro corazón algo que está totalmente fuera del alcance de nuestras manos, cuántos no desearíamos revivir a ese ser querido que amamos tanto y nos sorprendemos de repente fantaseando en lo feliz que sería nuestra vida si no se hubiera ido, cuántas mujeres que siempre añoraron la feliz noticia de un embarazo se dan cuenta que quizás no la van a vivir nunca, cuántos que desearon y se esforzaron por graduarse de determinada carrera no lo lograron, cuántos deseaban con toda el alma encontrar a su alma gemela y pese a sus esfuerzos nunca llegó.  Ante estos panoramas podemos hacer dos cosas:  Amargarnos totalmente, enojarnos con Dios y declararnos infelices o tratar con todo nuestro corazón de aceptar que esta vida terrenal no siempre va a ser lo que soñamos pero que aún podemos ser felices conformándonos con lo que tenemos aún cuando sepamos que lo seríamos más si las circunstancias fueran otras.

Si hay algún aspecto de tu vida que no depende de ti y te está robando la paz y a la alegría te doy los siguientes consejos:

Vive tu duelo:  Nadie, o poquísimas personas, pueden saltarse un duelo.  Cualquier pérdida necesita de un tiempo para enojarse, llorar y finalmente sanar.  Por pérdida no me refiero solo a la muerte de un ser querido, sino también al momento en que caes en la cuenta de que aquello que tanto anhelas no pasará. Así que vive tu duelo, enójate, llora, date tiempo para sanar, pero no alimentes emociones dañinas como rencor y odio, no conviertas tu dolor en actitudes que te separen de la felicidad.

Repítete frecuentemente el mensaje central de este post:  No hay vidas ideales, sé que no viviré mi vida ideal pero aún puedo tener una vida feliz y que valga la pena.

Intenta ver la situación de manera trascendental:  Si solo vemos esta vida como lo único que hay, el hecho de que no sea perfecta nos llenará de desesperación.  En esta vida solo estamos de paso y  la verdadera vida viene después, todo lo Dios permite aunque no lo entendamos, lo hace por una razón y por nuestro bien. También recuerda que vinimos a este mundo a cumplir una misión mayor que nosotros mismos y la misión muchas veces acarrea dolor, mira cuánto dolor acarreó la de Nuestro Señor que tuvo que morir de una muerte cruentísima para salvarnos, pero si lo ves así entenderás que nada de lo que Dios te ha negado ha sido sin razón.

Busca literatura sobre aceptación:  Hay libros muy buenos que nos pueden ayudar a aceptar aquello que no nos gusta pero no podemos cambiar.  Si quieres una recomendación el libro “Usted Puede ser Feliz” de Albert Ellis, es una excelente opción.

Recuerda no hay vidas ideales, solo realidades, mientras más pronto y mejor lo aceptes más feliz serás.

 

 

¿Amar a nuestros enemigos significa ser hipócrita?

Todos estamos de acuerdo en que podemos tolerar muchas debilidades en nuestros semejantes exceptuando una cosa:  la hipocresía. Nadie quiere...