lunes, 24 de junio de 2024

 

COMO LOGRAR ALGO QUE NOS CUESTA MUCHO

 

Existen empresas en la vida de cada uno que resultan siendo todo un reto, hijos que nos cuesta manejar, hábitos de los que queremos deshacernos o bien que deseamos iniciar, etc.

Suele pasar que en la persecución de estos objetivos, no nos vemos libres de sufrir una gran cantidad de estrés, ansiedad y emociones negativas, y puede llegar el momento en que hasta nuestra salud física se vea comprometida.   Sucede que debido a esa carga física y emocional que a veces termina en agotamiento, muchas veces terminamos por darnos por vencidos.

Afortunadamente, existen muchas formas  que pueden ayudarnos a disminuir tanto el estrés como el abandono de nuestros objetivos, una de ellas es la siguiente:  Consiste en hacer un esfuerzo de la voluntad para decidir ver la situación no como un problema agobiante, sino como un reto emocionante.  Es decir, en lugar de que nuestra mente perciba la situación como algo negativo que amenaza nuestra salud y felicidad; lograr que lo haga como un reto emocionante que en el proceso de cumplir el mismo, nos dará por el contrario alegrías y satisfacciones, por otro lado será necesario no describirnos a nosotros mismos la situación en forma negativa sino positiva.

Sé que suena muy confuso por lo que dejaré algunos ejemplos a continuación:

Ejemplo 1:

Problema:  El médico me ha dicho que mi situación de salud es muy mala debido a mis hábitos alimenticios.

Si veo la situación como un problema lo describiré así:  “Tengo que dejar de ser tan insalubre, debo dejar de comer tanta comida chatarra y de tener una vida tan sedentaria”.

Pensamientos  que pueden derivarse de esta visión: “Tengo un problema”, “Me siento agobiado”, “La mía es una meta muy difícil de alcanzar”.

Sentimientos resultantes:  Agobio, pereza, poca fe en lograrlo, resignación, deseos de abandonar.

Si veo la situación como un reto emocionante ya demos la describo de forma positiva: “Tengo el deseo de convertirme en una persona más saludable.”

Pensamientos que pueden derivarse de esta nueva visión: “Esto será emocionante”, “Gracias a mi esfuerzo lograré verme y sentirme mejor”,

Sentimientos resultantes: Ilusión, deseos de investigar cómo lograr el objetivo, deseos de ponerse a trabajar en el mismo.

 

Ejemplo 2:

Problema:  Me he convertido en una madre excesivamente regañona.

Si veo la situación como un problema lo describiré así:  “Debo dejar de ser tan regañona”

Pensamientos  que pueden derivarse de esta visión: “Tengo un problema”, “Me siento agobiada”, “La mía es una meta muy difícil de alcanzar”.

Sentimientos resultantes:  Agobio, pereza, poca fe en lograrlo, resignación, deseos de abandonar.

Si veo la situación como un reto emocionante y además la describo de forma positiva: “Tengo un gran deseo de convertirme en una madre más alegre y comprensiva”.

Pensamientos que pueden derivarse de esta nueva visión:  “Esto será emocionante”, “Gracias a mi esfuerzo formaré hijos más felices”, “Tengo la oportunidad de cambiar la forma en que mis hijos me recordarán algún día”, “Tengo la oportunidad de que mis hijos sean más santos emocionalmente en su adultez”

Sentimientos resultantes: Ilusión, deseos de investigar cómo lograr su objetivo, deseos de ponerse a trabajar en su objetivo.

Es de vital importancia no realizar este ejercicio solamente de una forma mental sino tomarse el tiempo de describir la meta de forma positiva por escrito.  Escribir siempre nos ayuda a ser más específicos.

Esta forma de cambiar voluntariamente la forma en que percibimos una lucha, no es nueva, forma parte de algunas terapias cognitivo-conductuales con el nombre de “Reframing”.  Si buscas en internet la página purrezaesposible.com, una página que te muestra de forma gratuita un programa basado en terapia cognitivo-conductual, encaminado a ayudar a las personas que luchan con cualquier tipo de adicción pero especialmente la adicción a la pornografía, encontrarás que uno de sus módulos se llama precisamente Reframing y lo describe así: “En el centro de la terapia cognitivo conductual se encuentra la práctica del reframing, con la que uno se entrena voluntariamente para ver las pruebas como oportunidades en lugar de amenazas.  El reframing cambia el modo en que trabaja tu cerebro durante una prueba:  desaparece la visión de túnel formada por el impulso, conservas la capacidad para tomar decisiones morales, y permanece en primer plano una visión clara de tus ideales.  Serás menos impulsivo y te distraerás con menor facilidad, lo que hará que tus impulsos sean muchos más fáciles de gestionar.” Si te interesa este tema no dudes en visitar dicha página donde se amplía mucho más la información con ejercicios concretos para ponerla en práctica. 

El llevar a cabo esta técnica, puede no funcionar en todos los casos y obviamente  no significa que nos veremos libres de cargar la cruz en el camino que lleva a nuestras metas, pero ciertamente podremos hacerla mucho más llevadera.

¿Amar a nuestros enemigos significa ser hipócrita?

Todos estamos de acuerdo en que podemos tolerar muchas debilidades en nuestros semejantes exceptuando una cosa:  la hipocresía. Nadie quiere...