COMO LOGRAR ALGO QUE NOS CUESTA MUCHO
Existen empresas en la vida de cada uno que resultan siendo
todo un reto, hijos que nos cuesta manejar, hábitos de los que queremos
deshacernos o bien que deseamos iniciar, etc.
Suele pasar que en la persecución de estos objetivos, no nos
vemos libres de sufrir una gran cantidad de estrés, ansiedad y emociones
negativas, y puede llegar el momento en que hasta nuestra salud física se vea
comprometida. Sucede que debido a esa carga física y emocional
que a veces termina en agotamiento, muchas veces terminamos por darnos por
vencidos.
Afortunadamente, existen muchas formas que pueden ayudarnos a disminuir tanto el
estrés como el abandono de nuestros objetivos, una de ellas es la siguiente: Consiste en hacer un esfuerzo de la voluntad
para decidir ver la situación no como un problema agobiante, sino como un reto
emocionante. Es decir, en lugar de que
nuestra mente perciba la situación como algo negativo que amenaza nuestra salud
y felicidad; lograr que lo haga como un reto emocionante que en el proceso de
cumplir el mismo, nos dará por el contrario alegrías y satisfacciones, por otro
lado será necesario no describirnos a nosotros mismos la situación en forma
negativa sino positiva.
Sé que suena muy confuso por lo que dejaré algunos ejemplos a
continuación:
Ejemplo 1:
Problema: El médico me ha dicho que mi
situación de salud es muy mala debido a mis hábitos alimenticios.
Si veo la situación como un problema lo describiré así:
“Tengo que dejar de ser tan insalubre, debo dejar de comer tanta comida
chatarra y de tener una vida tan sedentaria”.
Pensamientos que
pueden derivarse de esta visión: “Tengo un problema”, “Me siento agobiado”, “La mía es una
meta muy difícil de alcanzar”.
Sentimientos resultantes: Agobio,
pereza, poca fe en lograrlo, resignación, deseos de abandonar.
Si veo la situación como un reto emocionante ya demos la
describo de forma positiva: “Tengo el deseo de convertirme en una persona más saludable.”
Pensamientos que pueden derivarse de esta nueva visión: “Esto será emocionante”, “Gracias a
mi esfuerzo lograré verme y sentirme mejor”,
Sentimientos resultantes: Ilusión, deseos de investigar cómo lograr el
objetivo, deseos de ponerse a trabajar en el mismo.
Ejemplo 2:
Problema: Me he convertido en una madre excesivamente
regañona.
Si veo la situación como un problema lo describiré así:
“Debo dejar de ser tan regañona”
Pensamientos que
pueden derivarse de esta visión: “Tengo un problema”, “Me siento agobiada”, “La mía es una
meta muy difícil de alcanzar”.
Sentimientos resultantes: Agobio,
pereza, poca fe en lograrlo, resignación, deseos de abandonar.
Si veo la situación como un reto emocionante y además la
describo de forma positiva: “Tengo un gran deseo de convertirme en una madre más alegre y
comprensiva”.
Pensamientos que pueden derivarse de esta nueva visión:
“Esto será emocionante”, “Gracias a mi esfuerzo formaré hijos más felices”,
“Tengo la oportunidad de cambiar la forma en que mis hijos me recordarán algún
día”, “Tengo la oportunidad de que mis hijos sean más santos emocionalmente en
su adultez”
Sentimientos resultantes: Ilusión, deseos de investigar cómo
lograr su objetivo, deseos de ponerse a trabajar en su objetivo.
Es de vital importancia no realizar este ejercicio solamente
de una forma mental sino tomarse el tiempo de describir la meta de forma
positiva por escrito. Escribir siempre
nos ayuda a ser más específicos.
Esta forma de cambiar voluntariamente la forma en que percibimos
una lucha, no es nueva, forma parte de algunas terapias cognitivo-conductuales
con el nombre de “Reframing”. Si buscas
en internet la página purrezaesposible.com, una página que te muestra de forma
gratuita un programa basado en terapia cognitivo-conductual, encaminado a
ayudar a las personas que luchan con cualquier tipo de adicción pero especialmente
la adicción a la pornografía, encontrarás que uno de sus módulos se llama
precisamente Reframing y lo describe así: “En el centro de la terapia cognitivo
conductual se encuentra la práctica del reframing, con la que uno se entrena voluntariamente
para ver las pruebas como oportunidades en lugar de amenazas. El reframing cambia el modo en que trabaja tu
cerebro durante una prueba: desaparece
la visión de túnel formada por el impulso, conservas la capacidad para tomar
decisiones morales, y permanece en primer plano una visión clara de tus ideales. Serás menos impulsivo y te distraerás con
menor facilidad, lo que hará que tus impulsos sean muchos más fáciles de
gestionar.” Si te interesa este tema no dudes en visitar dicha página donde se
amplía mucho más la información con ejercicios concretos para ponerla en
práctica.
El llevar a cabo esta técnica, puede no funcionar en todos
los casos y obviamente no significa que
nos veremos libres de cargar la cruz en el camino que lleva a nuestras metas,
pero ciertamente podremos hacerla mucho más llevadera.
